ULZ
Tras casi una década cerrado, el hotel reabrió sus puertas en un enclave privilegiado: el Valle de Ulzama. Nuestro estudio tuvo el privilegio de participar en su reapertura, aportando una propuesta de interiorismo que respetara el alma del lugar.
Desde el inicio, entendimos que el verdadero protagonista debía ser el entorno. Por eso, concebimos un proyecto donde la decoración funcionará como un lienzo neutro que enmarca las espectaculares vistas al valle. La naturaleza aporta el color, la textura y movimiento.
Las habitaciones, amplias y luminosas, cuentan con grandes ventanales que permiten una conexión directa con el paisaje. Elegimos una paleta de tonos neutros y terrosos, diseñada para acompañar —sin competir— con el espectáculo natural del valle que entra por cada ventana.
El objetivo fue claro: preservar la paz y la armonía que transmite el entorno. Un espacio donde la calma fluye con cada estación del año, y donde la decoración, sutil y cambiante, se adapta al ritmo de la naturaleza.
2023